INADEJ
Una historia que comenzó con una necesidad
A finales de los años ochenta y principios de los noventa, en Arandas y otras comunidades de Los Altos de Jalisco, la salud nutricional era una preocupación cada vez más visible. Entre los casos estaba el de una niña de apenas dos meses, con un tercer grado de desnutrición y un estado de salud que hacía pensar que, aun si lograba sobrevivir, podría tener consecuencias importantes. Ante aquella situación, Irma Serafina González y su esposo, Juan Antonio González, buscaron la manera de que recibiera la atención que necesitaba. Después de visitas a hospitales, cuidados médicos, tratamientos y mucho esfuerzo, la niña logró recuperarse sin las secuelas que se habían previsto.
Podría haber sido solamente la historia de una niña que logró salir adelante. Sin embargo, después otras madres con sus pequeños comenzaron a acercarse a Irma, buscando una respuesta para problemas similares. En poco tiempo, Irma abrió las puertas de su casa para atenderlos. Los pesaba y medía, mantenía comunicación con médicos de Guadalajara para tratar cada caso personalizadamente, y acompañaba a las madres compartiendo formas de preparar alimentos nutritivos con los recursos que tenían disponibles.
Así, una experiencia particular comenzó a revelar una realidad mucho más amplia: había familias que necesitaban apoyo y pocas veces encontraban una respuesta a tiempo.
Los primeros pasos

La necesidad de ayudar a más personas llevó a formar un proyecto que buscaba ir más allá de entregar un apoyo. Junto con un grupo de personas dispuestas a colaborar de manera altruista, comenzó el programa “Prevención y atención a niños con problemas de desnutrición”, brindando atención nutricional a través de un centro de día.
Desde el comienzo, la intención fue acompañar a los niños y a sus familias mediante la educación, el cuidado de la salud y el desarrollo humano. En 1993, este proyecto tomó forma como el Instituto Alteño para el Desarrollo de Jalisco, A.C.
También desde esos primeros años surgió una convicción que acompañaría su trabajo: para ayudar mejor, primero había que conocer mejor la realidad de las personas.
Por ello, INADEJ estableció una alianza con el Instituto de Nutrición Humana de la Universidad de Guadalajara y el Nuevo Hospital Civil de Guadalajara para investigar las condiciones de salud y nutrición de los niños de Arandas. Lo aprendido permitió comprender mejor las necesidades de la población y orientar nuevas acciones.
Cada necesidad abrió un nuevo camino
Con el paso de los años, INADEJ encontró nuevas necesidades. Algunas personas requerían atención especializada y tenían que trasladarse a otras ciudades, por lo que se integraron áreas como Rehabilitación Física, Odontología y Psicología, ampliando la atención hacia una perspectiva integral. Así, INADEJ fue construyendo una forma de trabajo en la que la persona se encuentra en el centro, buscando atender a las personas con calidad, calidez humana y respeto a su dignidad.
Pero ampliar los servicios también hizo evidente algo más: muchas necesidades no podían resolverse solamente dentro de sus instalaciones.

Acercarse a las comunidades
Los talleres y actividades en comunidades rurales permitieron conocer de cerca otras preocupaciones: falta de empleo y oportunidades, migración y abandono de actividades del campo. Escuchar esas realidades llevó a INADEJ a desarrollar nuevas formas de acompañamiento y a crear el área de Desarrollo Comunitario, orientada a fortalecer la participación de las comunidades, impulsar actividades productivas y aprovechar sus propios recursos para favorecer la autosustentabilidad y la seguridad alimentaria.
Y con la convicción de que las personas no deberían quedar fuera de una atención de calidad por no contar con los recursos o la movilidad necesaria para trasladarse, por ello, se adaptó una Unidad Móvil, destinada a acercar servicios de salud y atención integral a escuelas y comunidades rurales.
La atención comenzaba así a extenderse más allá de una consulta o un tratamiento: hacia la persona, su familia y la comunidad.
El conocimiento también transforma
Una parte importante de la historia de INADEJ ha sido la investigación.
La colaboración con instituciones académicas y de salud permitió desarrollar estudios sobre las condiciones nutricionales y de salud de los niños de Arandas. Entre ellos se encuentra la investigación sobre la prevalencia de deficiencia de hierro y yodo, y parasitosis en niños de Arandas, Jalisco. Estos trabajos fueron publicados en revistas especializadas y presentados en congresos, foros y simposios, convirtiéndose en una referencia para comprender las problemáticas de salud y nutrición de la región.
Para INADEJ, investigar no ha sido un ejercicio separado de la acción, al contrario, conocer mejor una realidad permite intervenir de una manera más responsable.
Una historia construida en comunidad
Más de tres décadas después de su fundación, INADEJ continúa siendo el resultado del trabajo de muchas personas. Profesionales, voluntarios, bienhechores, colaboradores, instituciones y miembros del Consejo Directivo han aportado tiempo, conocimientos, recursos y voluntad para hacer posible este camino.
A lo largo de su historia, INADEJ también ha construido alianzas con instituciones públicas, académicas y organizaciones nacionales e internacionales, entre ellas la Universidad de Guadalajara, DIF, Secretaría de Educación, Secretaría de Salud, FAO, GIZ, ACNUR, CEDHJ y Corporativa de Fundaciones, entre otras.
Estas alianzas han permitido ampliar capacidades, compartir conocimiento y desarrollar proyectos con mayor alcance.

Más de 30 años dejando huella
Una historia que continua
Lo que comenzó con una niña y una necesidad concreta se convirtió, con el paso de los años, en una historia de personas que escuchan, se suman y buscan nuevas formas de acompañar a su comunidad.
Desde aquel primer programa de atención a niños con problemas de desnutrición hasta los proyectos de salud, desarrollo humano y trabajo comunitario que hoy forman parte de su trayectoria, INADEJ ha mantenido una misma intención: Contribuir a dignificar la vida de las personas y fortalecer sus capacidades para construir un mejor futuro. «Cuando una persona descubre su valor, también descubre nuevas posibilidades».
La historia de INADEJ comenzó hace mas de 30 años, pero continua escribiéndose con cada persona, con cada comunidad y cada proyecto que se suma a este camino.
Te gustaría conocer más de nuestra labor en el Instituto Alteño para el Desarrollo de Jalisco, te invitamos a visitar nuestra pagina oficial.



